Cómo se puede contribuir a la lucha contra el cambio climático desde el ámbito de la inversión. Es algo de lo que se habló mucho en la última Cumbre del Clima celebrada en Madrid. ¿Qué están haciendo desde una gestora como Robeco?
Primero medimos la exposición de nuestros fondos al CO2 y al cambio climático, así como nuestra contribución en términos de cuántas emisiones evitamos. Este es el primer paso que ya estamos tomando: cuánto CO2 emiten las compañías de nuestra cartera y después cómo lo atribuimos a nuestras inversiones. Entonces vemos cómo se transmite esta responsabilidad a nosotros como inversores dependiendo del fondo: equity o renta fija y vemos qué acciones tomar en función de ello. El segundo paso es reducir nuestra exposición, en línea con las directrices de la Comisión Europea para reducir emisiones. En nuestro caso son emisiones indirectas al financiar determinadas actividades. Debemos hacer nuestras inversiones menos expuestas al carbón.
Robeco tiene una propiedad activa para guiar a las compañías hacia el ESG. Si lo que quieres es descarbonizar tu cartera, lo primero que puedes hacer es vender esas compañías con más emisiones. El problema de esto es que no resuelve el problema, sino que cambias el dinero de manos, así que para tener un impacto significativo, los mercados deben estar menos expuestas al carbón. Aquí es donde tiene sentido crear sinergias para seleccionar compañías que tienen planes concretos y quieren dejar de depender del carbón.
La inversión de impacto se considera un paso más allá de la Inversión con criterios ESG (siglas en inglés de inversión con criterios medioambientales, sociales y de gobernanza), ¿con cuántas estrategias de inversión de impacto cuenta la gestora y con qué nivel de activos bajo gestión?
En renta fija tenemos varios fondos que están alineados con los objetivos de desarrollo sostenible (ODS). A día de hoy suponen 2.500 millones de dólares, una gran cantidad que pone de manifiesto el gran apetito que existe por este tipo de producto, un mercado que ha crecido exponencialmente. Hace año y medio dimos a conocer la primera estrategia ODS y empezamos básicamente desde cero.