Micappital se define como una fintech de asesoría financiera independiente. Justamente con ese carácter de independencia, ¿cuál es vuestro signo distintivo con respecto al resto del mercado?
La gran diferencia de Micappital es la forma que tiene de alinearse completamente con el cliente. Hemos conseguido un modelo único en el que el cliente siempre está protegido y asesorado de la forma más justa y transparente posible. Somos únicos en el sector en el modelo de asesoramiento a éxito, en el que solo cobramos por nuestros servicios si nuestros clientes cierran el mes en positivo. Esta filosofía es la que nos permite dar el mejor asesoramiento a cada cliente, independientemente del dinero o del banco que tenga. El desarrollo de nuestra tecnología y la digitalización nos permiten democratizar el asesoramiento de máxima calidad.
A la hora de gestionar el capital, ¿cuáles son vuestras preferencias en el contexto de volatilidad e inflación actual? Algunos casos de éxito
Siempre buscamos construir una cartera a medida de cada cliente compuesta por un conjunto de fondos de inversión internacionales, con diversificación geográfica y por tipo de activo. Esta estrategia no solo es la más profesional, sino que también es la más eficiente para controlar el riesgo y buscar buenas rentabilidades. Además de la construcción de esas carteras, el seguimiento continuado de las inversiones de nuestros clientes es un punto fundamental para tener éxito, ya que nos permite hacer ajustes para optimizar las carteras.
¿Y a medio o largo plazo? ¿Hacia dónde debe ir dirigida la gestión del capital?
El plazo de las inversiones siempre debe ser al menos a medio plazo. El horizonte temporal es el mejor aliado de los inversores. A corto plazo los mercados son impredecibles y reaccionan de forma muy brusca a cualquier noticia. A largo plazo el mundo avanza y crece, lo que se transforma en rentabilidad para los inversores pacientes que son capaces de aguantar los movimientos del corto plazo, incluso de aprovecharlos.