Los temores pesan en el mercado. Y es que la situación de alta inflación, de posibilidad agresiva de subida de tipos por parte de los bancos centrales y la posibilibildad de recesión ya inquieta a lo largo y ancho del globo.
La semana pasada conocimos que la inflación general del IPC estadounidense sorprendió al alza en mayo, situándose en el 8,6%, un nuevo récord en más de 40 años. En consecuencia, la inflación subyacente bajó menos de lo previsto en términos interanuales, hasta el 6,0% en mayo, desde el 6,2%, y el descenso se debió a efectos de base favorables.
Ante este contexto, no es de extrañar que muchos inversores ahora mismo vean al riesgo con no tan buenos ojos, y por ello, Asia ha cotizado hoy en rojo, sobre todo despué de que ayer Wall Street confirmara que lo que se está dando ahora es un mercado bajista y que los rendimientos de los bonos alcanzaran su nivel más alto en más de una década.
El miedo genealizado es que, a raíz de la inflación desmedida en EEUU que no veíamos desde hace décadas, haga subir a la Fed de forma agresiva los tipos y esto lleve a la economía de la potencia a una recesión.
Hoy en la agenda macro destacan los datos de desempleo de Reino Unido, las cifras del sentimiento económico del índice ZEW en Alemania, y en EEUU conoceremos los precios de producción del mes de mayo.