Mientras Wall Street apuntaba ayer al alza con la proclamación de Joe Biden como el 46º presidente de Estados Unidos y su llegada a la Casa Blanca, parece que los mercados europeos no se han visto arrastrados por la euforia del momento y han tendido al rojo.
El Ibex 35 es uno de los grandes ejemplos, que desde el lunes y hasta el día de ayer, ha demostrado una caída del 1,3%.
El BCE acordó ayer, sin sorpresas para el mercado, que mantiene intacta la política monetaria y anunció que el tipo de interés de las operaciones principales de financiación y los tipos de interés de la facilidad marginal de crédito y de la facilidad de depósito se mantendrán sin variación en el 0,00 %, 0,25 % y -0,50 %, respectivamente. Además, el banco central también indicó que continuará continuará con las compras en el marco del programa de compras de emergencias frente a la pandemia (PEPP) dotándolas de 1.850 mm de euros.
Así, y aunque parece que los mercados prefieren mirar hacia la recuperación futura, de la mano de las vacunas y la relajación de restricciones, lo cierto es que las perspectivas se han deteriorado y ahora el momento es incierto. «Las nuevas variantes del virus, más transmisibles, y el distinto grado de éxito de los programas de vacunación en cada país apuntan a posibles retrasos en la apertura de las economías no solo europeas, sino mundiales», señala Anna Stupnytska, Economista global en Fidelity International», aclara Anna Stupnytska, Economista global en Fidelity International.