No cabe duda de que el sentimiento del mercado ha cambiado bastante desde la reunión del BCE del mes de abril. Los mercados parecen más estabilizados tras un repunte de los activos de riesgo, al compás del retroceso de la pandemia, de la reapertura de las economías y de los atisbos de mejora de la confianza. Sin embargo, pese a que el sentido de urgencia se antoja menos agudo, el mercado confía en que el BCE siga dando pasos de apoyo a la recuperación. La previsión de Esty Dwek, head of Global Market Strategy en Natixis IM Solutions, pasa porque Programa de Compras de Emergencia para Pandemias (PEPP) se incremente en un importe de 500.000 millones de euros. En la misma línea, desde A&G Banca Privada, constatan que “el BCE lo tiene difícil para contribuir adicionalmente al optimismo sembrado en Europa por la Comisión, pero una ampliación de su programa de compras podría consolidar la mejora de las expectativas”, destacan. Pese a todo, los expertos de Bank of America, advierten de que dado que las expectativas son altas, hay espacio para la decepción. “Una recalibración podría seguir en septiembre, con un aumento adecuado de PEPP en tamaño y tiempo, y posiblemente un nivel más generoso”, estiman.
Razones para ampliar las compras
La primera es muy clara, una cuestión de cifras. “El BCE necesita recargar el programa de compras de emergencia pandémica PEPP en al menos 350.000-400.000 millones de euros para estar cómodo hasta diciembre”, explica Gilles Moëc, chief economist en AXA Investment Managers. La entidad presidida por Christine Lagarde se ha comprometido a mantener el plan actual, de 750.000 millones de euros, hasta diciembre y, “aunque ha reducido el nivel de compras desde el pico de 8.500 millones de euros diarios alcanzado a comienzos de mayo, el ritmo actual es implica que el plan se agotará en septiembre”, constata. Desde esta firma se espera que el anuncio se lleve a cabo esta semana porque creen que “no tiene sentido retrasar las decisiones para incentivar a los Gobiernos nacionales a que hagan su parte, una vez que la Comisión Europea ya ha publicado su proyecto”.
El ritmo actual de compras es la principal razón para ampliar el programa de compras pero hay más, a juicio de Franck Dixmier, director de Inversiones Global de Renta Fija de Allianz Global Investors. Por ejemplo, que la reunión de hoy brinda la oportunidad de que el BCE publique sus perspectivas económicas, que el plan propuesto por la Comisión Europea debe ser objeto de difíciles debates entre los 27 miembros de la UE -por lo que no cabe esperar las actuaciones de los demás- o que los datos de inflación están en su punto más bajo. Además, añade que pese a que los mercados no parecen preocupados por riesgos como el Brexit o las tensiones entre China y EE.UU., no hay que pasarlas por alto.
Junto a ello, Dixmier asegura que “un sólido anuncio del BCE también sería una señal de que el banco central no percibe ningún obstáculo para su actividad y no está preocupado por el reciente fallo del Tribunal Constitucional alemán contra el programa de compra de bonos del BCE”.