Los bonos contingentes convertibles son conocidos en el argot financiero como CoCos. Se trata de bonos ‘anticrisis’ emitidos para reforzar la solvencia y el colchón de capital de las entidades financieras y tienen varias particularidades. Una es que, a ojos del supervisor, computan como capital Tier 1 adicional. Y otra es que son perpetuos, lo que implica que van a cotizar hasta que el emisor decida repagarlos.
El mes pasado la entidad presidida por Ana Botín pasaba por alto la primera fecha habilitada para la amortización de una emisión de 1.500 millones lanzada en marzo de 2014 con un cupón del 6,25%. El banco argumentaba criterios económicos para la toma de esa decisión. Este miércoles, ha comunicado que sí amortizará en mayo una emisión gemela emitida en 2014 por otros 1.500 millones, pero de dólares. Una emisión que se negocia en la Bolsa de Valores de Irlanda.
¿Qué ha cambiado?
Desde Ibercaja Gestión, su gestora de renta fija, Cristina Gavín, no cree que la decisión tenga que ver con la divisa, sino con el sentimiento del mercado.
El argumento que se dio hace un par de meses fue que era más barato prorrogar la emisión de Cocos que podía amortizarse en marzo que cancelarla. De modo que, el hecho de que cancele ahora esta otra emisión, puede tener que ver con “un tema de flujos internos del propio Santander. Puede que les viniese mejor amortizar ahora y no en marzo”, señala. O puede que simplemente se haya tomado esta decisión por la mala sensación que dejó en el mercado la negativa anterior. “De hecho, el mercado estaba descontando que ahora sí que la iban a cancelar porque estaba cotizando ya muy cerca de la par”, subraya.