Los votantes decidirán entre un total de 15 aspirantes que compiten por suceder a Cristina Fernández en la Jefatura de Estado de Argentina. Además, definirán los candidatos a 24 bancas del Senado, 130 sillones de diputados y cientos de cargos provinciales y municipales. Solo quienes superen el 1,5% de votos podrán continuar en la carrera electoral.
Aunque el objetivo de estas elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) es dirimir qué candidatos de cada fuerza pasan a la siguiente ronda electoral, en la práctica estos comicios constituyen un gran test para medir el apoyo real con el que cuentan los partidos a nivel nacional.
El kirchnerismo, que presenta un único candidato a la Presidencia, Daniel Scioli, gobernador saliente de la provincia de Buenos Aires (el distrito más importante del país), busca salir reforzado de esta votación para alimentar sus posibilidades de retener la Casa Rosada tras doce años en el poder de Cristina Fernández y su esposo, el fallecido Nestor.
Desde la oposición, los conservadores encabezados por Mauricio Macri, líder de Propuesta Republicana, encabezan la alianza Cambiemos, a la que se ha sumado la Coalición Cívica ARI y la Unión Cívica Radical. El objetivo es que, aunque en esta elección se dividan los votos, Macri, que se presume ganador de la interna, sume en las generales los apoyos de las tres fuerzas para plantarle cara al oficialista Frente para la Victoria (FpV).
Según medios locales, descolgado en las encuestas aparece el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, un peronista disidente que fue jefe de Gabinete de Fernández y terminó enfrentado con el Gobierno.