Francisco González, presidente de la Fundación BBVA; José Pedro Pérez-Llorca, presidente del Real Patronato del Museo del Prado; Rafael Pardo, director general de la Fundación BBVA; y Miguel Zugaza, director del Museo del Prado, han formalizado esta mañana el convenio de colaboración entre el Museo del Prado y la Fundación BBVA para la organización de la exposición que conmemorará, de mayo a septiembre de 2016, el V centenario de la muerte del Bosco.
Se tratará de una muestra monográfica que gracias al importante grupo de obras que conservan el Prado y las colecciones españolas, contará con los principales trípticos creados por el Bosco, incluyendo el préstamo excepcional del Tríptico de las Tentaciones de San Antonio del Museo de Arte Antiga de Lisboa, y otros procedentes de importantes instituciones como la Albertina y el Kunsthistorisches Museum de Viena, el Museum of Fine Arts de Boston, The Metropolitan Museum of Art de Nueva York, la National Gallery de Washington, el Musée du Louvre de París o el Polo Museale del Veneto de Venecia, entre otros.
Tras la inauguración del año del centenario en el Museo de Brabante de la localidad de Hertogenbosch, ciudad natal del Bosco, el Museo del Prado tomará el testigo con la gran exposición conmemorativa del mismo, al reunir el repertorio más completo de la pintura, dibujos y tapices del artista, uno de los más enigmáticos e influyentes pintores del renacimiento europeo ligado al extraordinario gusto coleccionista por los primitivos flamencos de Felipe II.
Además y como complemento a la muestra, se está perfilando un completo y extenso programa de actividades que incluye la producción de una película documental sobre el Bosco en la que también participará la Fundación BBVA. La muestra se dividirá en cinco secciones de carácter temático a las que se añade una sexta sección dedicada a los dibujos.
Como introducción, se situará al pintor y a su obra en una ciudad ?que para él fue casi como su seña de identidad? y junto a unos artistas que trabajaron al mismo tiempo en ella como Alart du Hameel o Adriaen van Wessel. Y como epílogo, la última sección, denominada Después del Bosco, acogerá una selecta representación de obras en las que se evidencian la influencia que el pintor de Hertogenbosch ejerció tras su muerte a lo largo del siglo XVI y el gusto por "lo bosquiano" que se manifestó en toda la centuria.