Estos años en los que he tenido la oportunidad de transmitir conocimientos empresariales a miles de pymes en España he observado que muchos empresarios comprenden las bases y adquieren habilidades clave, como marketing, gestión de clientes, innovación, negociación y estrategia, lo cual se traduce directamente en resultados positivos. Sin embargo, a medida que los resultados crecen, surge un nuevo desafío: el crecimiento del equipo y con ello nuevas dificultades.
Las empresas prosperan cuando los líderes no solo comprenden las bases y adquieren habilidades, sino también cuando gestionan eficazmente el crecimiento del equipo. El verdadero desafío no radica solo en ofrecer una propuesta de valor sólida, sino en liderar y gestionar el crecimiento del equipo de manera efectiva.
Por mi experiencia de estos 11 años al frente de Level UP he observado una confusión recurrente entre los términos “jefe” y “líder”, por parte de muchos empresarios.
La confusión entre ser Jefe y ser Líder
Ser jefe se es por definición. Desde el momento en que tienes una empresa y una serie de personas en nómina necesariamente eres el jefe. Sin embargo este título no garantiza automáticamente el rol de líder. Lo que realmente marca la diferencia y permite crecer tu negocio es ser ambas cosas: jefe por definición y líder por elección.
La distinción entre ser jefe y líder es crucial. Si bien ser jefe implica tener el control y tomar decisiones finales, ser líder va más allá. Para un crecimiento sostenible, debemos ser ambos: el jefe que guía la empresa y el líder que inspira y guía al equipo hacia el crecimiento sostenible.
