La NBA es una competición especial, esto es indudable. Además del sistema por el que se rige, una de las peculiaridades es el protagonismo que cobran los propietarios de cada equipo, que incluso recogen el trofeo si al terminar el campeonato su equipo sale vencedor.
Lo primero que hay que saber para conocer como funciona el ‘mapa directivo’ dentro de la NBA, es que a diferencia de la NFL (liga de Fútbol Americano), no es obligatorio que el dueño de la franquicia sea una persona física por lo que la mayoría de propietarios se adueñan de los equipos a través de alguna sociedad mercantil que controlan, pero son considerados los dueños directos. Se trata de personas poderosas en el mundo financiero, con éxito en los negocios y, en consecuencia, con fortunas que están valoradas en miles de millones de dólares.
El dueño de Los Angeles Clippers, Steve Ballmer, es uno de los últimos en llegar a la NBA y ya se sitúa como el más rico de la competición, pues el ex presidente de Microsoft posee una fortuna valorada en más de 22.000 millones de dólares y es el número 22 entre los más ricos de Estados Unidos. Ballmer compró el equipo a su anterior propietario Donald Sterling, por 2.000 millones de dólares.
Con su llegada a la NBA, Steve Ballmer desplazó a la segunda posición de los propietarios más ricos a Paul Allen, otro cofundador de Microsoft y dueño de Portland Trail Blazers. Allen es además dueño de los Seattle Seahawks, uno de los mejores equipos de la NFL, y la 51 persona más rica del mundo.
El tercer dueño más rico en la NBA es Philip Anschutz (10.300 millones de dólares), a quien le pertenece desde 1998 el segundo equipo que más veces a ganado la liga: Los Ángeles Lakers.