Habida cuenta del renqueante crecimiento y del descenso de las expectativas de inflación en la zona euro, los tipos de interés permanecerán probablemente en niveles reducidos. Esto explica por qué los rendimientos de los bonos de los países del núcleo europeo han vuelto a tender hacia la cota cero y por qué las rentabilidades del efectivo siguen en terreno negativo.
Para muchos inversores, rotar hacia el mercado de renta variable tampoco representa ninguna panacea. Aunque nadie cuestiona las ventajas a largo plazo de la inversión en renta variable, la volatilidad experimentada en los últimos compases de 2018 resulta inaceptable.
Por ello, los inversores europeos continúan buscando estrategias capaces de generar una rentabilidad positiva y ofrecer protección frente a la volatilidad. Los fondos de alfa «long/short» extraen rentabilidades a partir tanto de la adquisición como de la venta en corto de acciones, de ahí que puedan generar rentabilidades positivas en un abanico de condiciones económicas y de mercado. Al equilibrar las posiciones largas y cortas, estos fondos obtienen una exposición a los mercados con una cobertura natural.
En Columbia Threadneedle Investments, nuestra estrategia «European Absolute Alpha» invierte en compañías de crecimiento de elevada calidad y con poder de fijación de precios para generar rentabilidades sólidas y sostenibles. Al mismo tiempo, procedemos a la venta en corto de compañías con una mediocre posición competitiva, lo que desemboca en una deslucida rentabilidad, una endeble generación de efectivo y un bajo crecimiento.
Durante más de 10 años hemos recurrido a las «cinco fuerzas de Porter» como marco para seleccionar adecuadamente las compañías que exhiben robustas posiciones competitivas. También utilizamos este marco para identificar los candidatos que serán objeto de ventas en corto, al considerar que registrarán un comportamiento inferior. Los mercados suelen centrarse en las tendencias a corto plazo e ignoran las amenazas a largo plazo que planean sobre las compañías.