La tercera encuesta anual ESG realizada por Fidelity International ha puesto de manifiesto una verdad cruda: todavía existe una brecha considerable entre las medidas requeridas para alcanzar las cero emisiones netas y las acciones que las empresas están llevando a cabo en la actualidad. Y es que, la fecha objetivo de la ONU (2050) para llegar a las cero emisiones de carbono parece no ser un incentivo suficiente para que las compañías inviertan lo suficiente para lograr el objetivo.
Y es que, a la pregunta ‘De las empresas que cubres, ¿qué porcentaje crees que está invirtiendo lo suficiente para alcanzar las cero emisiones netas en las siguientes fechas?”, solamente Europa toca el 69% para el 2050, seguido de Japón que sobrepasa ese 60%, mientras que Latinoamérica se coloca en la cola con menos del 40%.
Aunque, según destacan en el informe, este dato no debería ensombrecer los progresos que se han realizado. Las grandes empresas del mundo están escuchando y la encuesta demuestra que la mayoría de las multinacionales de los países desarrollados ha asumido objetivos de cero emisiones netas; así, el 69% de las empresas europeas está destinando los fondos necesarios para alcanzar esos objetivos en 2050. “Aunque las empresas conseguirán rentabilizar su inversión, tal vez no quieran afrontar el gasto inicial”, asegura Velislava Dimitrova, una gestora de fondos especializada en el cambio climático.
La recesión lo puede empeorar
En un futuro inmediato, las tensiones provocadas por la mala situación económica actual del mundo no van a ayudar. A medida que se deteriore el entorno empresarial, los gestores sentirán la presión para centrarse en los resultados inmediatos en detrimento de la sostenibilidad a largo plazo. “La mayoría de las empresas que cubro ha incurrido en un impago o sufre enormes dificultades. La dimensión ESG no ha sido una de sus prioridades y probablemente siga siendo así durante los próximos doce meses”, afirma Ming Gong, un analista que cubre el atribulado sector inmobiliario chino.

