A lo largo de la primera mitad de 2023 los viajes de negocios han continuado su recuperación, aunque se siguen apreciando diferencias entre las grandes organizaciones y las pymes, siendo estas últimas las que llevan la delantera. En una entrevista con DIRIGENTES, Luis Dupuy de Lôme Chávarri, director general para España e Italia en Amex GBT y presidente de Guild of European Business Travel Agents (GEBTA), explica los retos a los que se sigue enfrentando este tipo de turismo, así como las principales novedades que han surgido a raíz de la pandemia.
¿Cómo ha sido la evolución de los viajes de negocios en esta primera mitad del año?
En lo que llevamos de año hemos observado que el camino de la recuperación continúa en ascenso y que el viajero de negocios vuelve a desplazarse, lo cual es una señal muy positiva. De hecho, los datos en este último mes de los viajes de negocios igualaban la referencia de 2019. Tenemos claro que volveremos a alcanzar los 15.000 millones de euros de facturación en la industria en España, aunque podamos tardar un año más todavía. Esto se propiciará gracias, sobre todo, a la evolución propia del mercado y la economía, pero también a la creación de nuevas empresas que también necesitarán viajar.
Cabe mencionar la casuística económica en la que nos encontramos, con una inflación que ha irrumpido a nivel general, impactando especialmente en los precios de los viajes lo que, a su vez, conlleva que muchas empresas revisen sus presupuestos antes de programar sus viajes de negocios
¿En qué medida la pandemia ha modificado el business travel?
Estos últimos años ha destacado la importancia que tienen los viajes de negocios para las empresas de cara a su crecimiento y actividad comercial, así como para estrechar sus lazos tanto con clientes como con socios. No obstante, a raíz de la pandemia los viajes corporativos han cambiado en algunos aspectos, por ejemplo, observamos que ahora hay menos viajes internos por parte de las grandes empresas y, además, ahora los viajes son más largos: la media de duración ha subido un 25%. En este sentido, la inflación, como comentaba antes, hará que las empresas se enfoquen, precisamente, en los viajes esenciales para tratar de sacar partido de ellos y generar una ventaja competitiva frente a otras.
Otros aspectos se han visto potenciados. Por un lado, el uso de la tecnología. Los viajeros tienen que contar con las herramientas adecuadas para que gestionar sus viajes sea la última de sus preocupaciones, y las empresas deben contar con la tecnología adecuada para poder gestionar los viajes de principio a fin. Estas herramientas pueden ser 100% digitales, híbridas e, incluso, 100% offline, dependiendo de las características del viaje y las necesidades del viajero. Cabe destacar que hemos detectado cada vez menos llamadas de teléfono y emails para solicitar un viaje o asistencia en favor de las herramientas online de autorreserva. También observamos un mayor uso de la tecnología en el análisis de datos en los últimos años.