¿En qué consiste la campaña?
Proof in Real Life es un proyecto en el que estoy participando con la compañía farmacéutica Galderma para luchar contra la idea incorrecta de que los tratamientos médico estéticos provocan resultados extremos. Existe mucha gente que, a pesar de estar interesada en tratamientos médico estéticos, se muestra reacia a usarlos porque sólo conocen una de las caras de la moneda: las imágenes de aspectos extremos y rasgos alterados que aparecen en las revistas.
En realidad, hoy en día la gente busca mejoras más sutiles para tener un aspecto más saludable sin dejar de ser ellos mismos. Solamente quieren quitarse unos años o tener un aspecto más fresco. En esta campaña se indica que no siempre hay que fiarse de las imágenes que aparecen en la prensa. Se muestran casos de personas reales que han conseguido resultados sutiles y de aspecto natural.
¿Por qué decidió participar en este proyecto?
Me encantaba e interesaba la idea de poder ofrecer un testimonio de primera mano que permitiese a la gente emitir su propio juicio sobre los resultados. Estoy muy a favor de mejorar la transparencia e información relacionada con los tratamientos médico estéticos. A pesar de que esta práctica cada vez es más aceptada, la gente se sigue sintiendo abrumada al enfrentarse a una intervención así y tiene miedo de tomar decisiones erróneas.