El mercado descuenta que a finales de este año, posiblemente en octubre, el Fondo Monetario Internacional (FMI) "convierta" al renminbi en el quinto componente de su "cesta" de derechos especiales de giro (Special Drawing Rights o SDR).
Que la divisa china se convierta en moneda de reserva es un paso, en palabras de Barclays, en gran medida "simbólico. La decisión del FMI, en última instancia, será política, y se verá influenciada, entre otros factores, por el mayor deseo del país de desempeñar un papel más central en el sistema financiero mundial, y la dinámica interna entre China y Estados Unidos. Nuestra opinión es que el renminbi entrará en esta ‘cesta’ ya que la discusión política parece haber superado el nivel .
Tanto esta firma, como ETF Securities, consideran que la entrada de esta moneda en los SDR, no debe ser vista como la "meta", sino más bien "como un hito visible en el proceso de reformas y liberalización de China que, en el medio plazo, conducirá a un mayor uso del renminbi en el comercio y las transacciones financieras a nivel mundial".
Por otra parte, la entidad británica añade que la posibilidad de una mayor apertura de los mercados de capitales del gigante asiático y la internacionalización de su divisa "tienen el potencial de producir un realineamiento perturbador del actual sistema financiero" si el renminbi se "considera como una moneda de reserva para ayudar a satisfacer la demanda de activos seguros globales".
Explican estos expertos que "la idea de que la economía mundial se está viendo afectada por una escasez de ‘refugios seguros’ tiene aproximadamente una década". Es más, añaden, que hace tres años ya advirtieron que la presión sobre este tipo de activos se incrementará en los próximos diez años.