El Índice de Confianza para la Inversión Extranjera Directa de 2026, publicado por Kearney, revela que España ha descendido al puesto 15, aunque se mantiene competitiva en sectores como energías renovables y transporte. Este índice clasifica los mercados con mayor atractivo para la inversión directa durante los próximos tres años.
Según el informe, el entorno de inversión global está marcado por el aumento de las tensiones geopolíticas. La encuesta, que incluye a más de 500 ejecutivos de grandes empresas, muestra que el 88% planea incrementar sus inversiones extranjeras directas. la escalada de conflictos en Oriente Medio genera incertidumbre en los inversores.
Erik R. Peterson, socio y director general del Global Business Policy Council de Kearney, comenta: «Los inversores están reajustando sus estrategias en un entorno operativo más turbulento. Sopesan factores como la tecnología, el riesgo geopolítico y la política industrial antes de invertir».
Innovación como factor clave
El informe destaca que la innovación y las capacidades tecnológicas son factores cruciales en las decisiones de inversión. Estados Unidos lidera el índice por decimocuarto año consecutivo gracias a su liderazgo tecnológico. Canadá y Japón también se destacan en las primeras posiciones, mientras que China se mantiene fuerte.
Por primera vez en más de una década, Asia lidera la cuota de mercados en el índice. Este cambio refleja la creciente importancia de la región y la atracción que ejercen sus economías avanzadas en tecnología.
Economías de potencia media como Singapur y Corea del Sur también han mejorado en la clasificación, destacando por su innovación tecnológica y capacidades industriales. Estas economías son cada vez más relevantes en las cadenas de suministro globales.
Oportunidades y desafíos en España
España, a pesar del descenso en el índice, se mantiene atractiva en sectores estratégicos como las energías renovables y el transporte. El país destaca por su papel en la transición energética en Europa, atrayendo inversión directa en estos campos.
El informe señala factores que afectan el interés de los inversores en España, como el elevado nivel de deuda pública, que alcanzó el 103% del PIB, y el desempleo estructural más alto de la Unión Europea. Además, el mecanismo de control de inversiones extranjeras introduce mayores exigencias regulatorias.
En el ámbito global, los inversores continúan viendo potencial en los mercados emergentes, que muestran un dinamismo creciente y están integrándose en los flujos de inversión mundial. China, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí destacan en el índice de mercados emergentes.
Política industrial y riesgos geopolíticos
La política industrial se está convirtiendo en un factor clave en las decisiones de inversión extranjera directa. El desarrollo de infraestructuras y los incentivos fiscales son vistos como herramientas eficaces por la mayoría de los inversores.
Terry Toland, director del Global Business Policy Council de Kearney, afirma que «la política industrial está reconfigurando el panorama de la inversión global, y los inversores deben equilibrar las oportunidades con la complejidad regulatoria».
