El auténtico caballo de batalla de la economía española debe ser su capacidad de recuperación tras tocar fondo en la crisis del Covid-19 de cara al desafío que supone manener su calidad crediticia. Así lo creen los analistas de Scope Ratings, Alvise Lennkh y Giulia Branz.
El golpe propiciado por el coronavirus ha puesto de manifiesto las debilidades económicas estructurales de nuestro país, que pasan, entre otras, por un “rígido mercado laboral caracterizado por el uso extensivo de contratos temporales” o por la “falta de ajustes fiscales estructurales realizados en años anteriores en los que las condiciones económicas eran favorables”, explican los expertos de esta firma. Un freno a las reformas que también ha tenido su origen en la fragmentación política que el país vive en los últimos años.
Ahora, España tendrá que lidiar con estos mimbres una crisis que se espera que derive en una profunda recesión. Desde Scope Ratings calculan, de hecho, que el crecimiento del PIB nacional se contraiga “alrededor del 8% del PIB este año, seguido de un fuerte rebote en 2021, suponiendo que haya una recuperación gradual en la actividad económica a partir del segundo semestre de 2020”.
Vulnerabilidad de España
La economía española es particularmente vulnerable a la pandemia y a las crisis relacionadas con el confinamiento, destacan Lennkh y Branz. Y lo es por aspectos como que “alrededor del 30% de la actividad económica y el 40% del empleo está relacionado con el turismo y actividades recreativas”, es decir, los sectores más afectados. Por tanto, el impacto en términos de empleo será profundo: esperan un aumento del desempleo por encima del 18% en este 2020.