Clémence Moullot, analista senior de Edmond de Rothschild Asset Management, especializada en Inversión Socialmente Responsable, identifica grandes oportunidades en España. Según Moullot, las compañías españolas están bien posicionadas en los mercados internacionales, especialmente en sectores poco convencionales para la ISR, a pesar de que no existe ninguna normativa al respecto. Amadeus, Santander y Gestamp forman parte del porfolio de la gestora. Las grandes tendencias macroeconómicas como el Cambio Climático hace que los inversores demanden la aplicación de criterios Ambientales, Sociales y Gubernamentales (ESG por sus siglas en inglés) en las estrategias de inversión.
¿Por qué vale la pena invertir teniendo en mente los criterios de la Inversión Socialmente Responsable (ISR)?
El valor de la Inversión Socialmente Responsable está en su capacidad de combinar los criterios convencionales añadiendo un extra en base a la gestión responsable. En este sentido, se pueden considerar estrategias de reducción de emisiones de CO2 o de mejora de gobierno corporativo que finalmente redunda en una reducción de los riesgos y de un potencial impacto en la reputación de la compañía.
¿Es cierto que seguir estos criterios en la selección de activos ofrece beneficios a largo plazo?
Hay muchos estudios y muy diversos que valoran los beneficios de la SRI, pero dado que hace solo 10 años que lanzamos nuestro primer fondo de ISR, somos cautos a la hora de elaborar proyecciones de beneficio a largo plazo. Sin embargo, lo que es evidente es que se pueden generar oportunidades y reducir el riesgo si en la inversión se tienen en cuenta aspectos como el cumplimiento de la regulación sobre gobierno corporativo, el cambio climático, o el bienestar de los trabajadores. De esta forma, se puede reducir la volatilidad y mejorar el rendimiento.