2014 marcó un punto de inflexión en el consumo en España tras siete años de caídas, que continúa en el 1T 2015: consumo textil, automóviles e incluso las ventas de viviendas aumentan, aunque siguen muy lejos de los niveles de una década atrás. La recuperación parece consolidarse, pero no hay razón para caer en la complacencia con un déficit público que es el segundo mayor de la eurozona, un gasto público que tiende al alza y unos ingresos públicos que no volverán a ser lo que fueron en la burbuja.
En 2014 la facturación del comercio textil en España aumentó un 4%, y la correspondiente a las grandes multinacionales del sector presentes en nuestro país un 10%; entre el 5% del líder, Inditex, y el 29% de Primark (prototipo del lowcost que se disputa ya con H&M el puesto de segundo operador). A pesar de todo, la facturación del consumo textil en España continúa casi un 30% por debajo del nivel de 2004-2007.
Las ventas de automóviles repuntaron también en 2014, hasta 1,15 mns de unidades de vehículos totales, de los cuales 850.000 fueron turismos. Repunte de doble dígito, aunque las ventas siguen siendo en torno a la mitad de las registradas en el periodo 2004-2007.
Por su parte, las ventas de viviendas se situaron en torno a las 350.000 unidades en 2014, con un repunte también de doble dígito (+22% según las cifras de Fomento), aunque siguen a menos de la mitad de los niveles de 2004-2007. En el primer trimestre de 2015 la tendencia continúa: el comercio textil crece más de un 5%, las ventas de turismos por encima del 20% y los nuevos préstamos hipotecarios para la compra de vivienda aumentan un 40% en marzo.
Ni tanto ni tan calvo. Ni hay que aspirar a recuperar los niveles de consumo de la burbuja, derivados de la sensación de riqueza artificial provocada por la plusvalía fácil y por un sobreendeudamiento apoyado en unos tipos de interés nunca antes vistos en España, ni hay que conformarse con el nivel actual de consumo o inversión.