Faltan unos cuantos meses para que la tan ansiada y anunciada financiación europea llegue a las arcas del estado. En el mejor de los casos, si los 27 líderes europeos dan su visto bueno, las ayudas llegarían a finales de año, aunque el plazo que se marca desde Bruselas es el 1 de enero de 2021.
A pesar de esa incertidumbre, España está decidida a utilizar parte de esos fondos para financiar unas cuantas tareas que el Gobierno considera retos para hacer que el país avance hacia «un progreso más sostenible y duradero, hacia una prosperidad más justa e inclusiva en el futuro».
Nadia Calviño esbozó estas prioridades durante su participación en un foro del Consejo General de Economistas. Pretende que los dos próximos años sirvan para acoplar estos objetivos al plan de recuperación comunitario, dado que para llevarlos a cabo requieren «un importante volumen de inversión pública y privada«.
Así, Calviño dio a conocer seis pactos en los que se va a embarcar su Ministerio, tratando de encontrar la colaboración del resto de partidos políticos, las comunidades autónomas, las corporaciones locales y los agentes sociales. Estas son las seis prioridades del Plan de Inversiones y Reformas.
-Reactivación de la transición ecológica y el desarrollo de la economía verde. El Ejecutivo lleva desde sus inicios apostando por esta transición, que estará basada en la Ley de Cambio Climático y Eficiencia Energética, así como en la ejecución de la Estrategia de Economía Circular que el Consejo de Ministros aprobó el pasado martes. Para este punto, también se consideran otras actuaciones, como el Plan de choque de Movilidad Sostenible y el Plan de Rehabilitación de Viviendas y Eficiencia Energética.