Ésta es una de las conclusiones más impactantes de un estudio, que está aún en fase de elaboración, y cuyos primeros datos ha adelantado en el transcurso de la mesa de debate ‘La cobertura aseguradora de la atención a la cronicidad y la dependencia’, celebrada en el marco del V Congreso Internacional Dependencia y Calidad de Vida, organizado por la Fundación Edad&Vida.
La sesión ha contado también con la participación del director general adjunto para Europa, Oriente Medio & África de SCOR Glocal Life SE, Miguel Alferieff; y de la profesora asociada del IESE, Núria Mas Canal, y ha sido moderada por el secretario general de SegurCaixa Adeslas, Teótimo Sáez, y presidida por Miguel Carrero, presidente de PSN, ambos miembros de la Fundación Edad&Vida.
Riesgos para la economía familiar
Montserrat Guillén ha advertido de que "la situación de dependencia de un miembro de la familia, si se prolonga en el tiempo, puede afectar de manera relevante a la renta, el capital e incluso el patrimonio de una familia". "Existe un serio riesgo para la liquidez de las economías familiares", ha subrayado la catedrática de la Universidad de Barcelona. "En principio, porque la renta familiar puede no ser suficiente para financiar los cuidados que necesita el familiar; y en un periodo más amplio, porque si la situación persiste en el tiempo la acumulación de gastos puede acabar convirtiendo esta situación en inasumible para una familia".
En este sentido, ha recordado que en España "sólo siete de cada 10.000 personas tiene una póliza de cobertura de la dependencia" y que para que dicha contingencia estuviera cubierta de una manera más o menos razonable en un país como España y con el nivel de prestación pública que existe en el país este porcentaje debería crecer un 800%.