El mundo de la cultura y el arte en España está de enhorabuena. Ya hay fecha para la inauguración de Faro Santander, el nuevo proyecto cultural de Banco Santander, que nace con la vocación de convertirse en un espacio de referencia donde arte, cultura y tecnología se encuentren en un entorno abierto y accesible a todos los públicos.
Será el próximo 8 de septiembre cuando el nuevo edificio abra sus puertas en la capital cántabra después de cinco años de trabajos en los que se ha transformado el edificio histórico que ya fue la primera sede de Banco Santander y que ahora, más de cien años después, se convertirá en un espacio cultural de primer orden mundial abierto por completo a la ciudadanía.
Se trata de un imponente centro cultural polivalente con más de 10.000 m2 de superficie útil total y cerca de 3.000 m2 de espacios expositivos distribuidos en diez niveles: cinco plantas destinadas a exposiciones y zonas públicas, dos niveles superiores con cafetería-terraza y restaurante, y tres sótanos que albergan el auditorio multiusos y las infraestructuras técnicas.

El responsable de la transformación de la histórica sede del paseo Pereda, en pleno centro de Santander, ha sido el prestigioso arquitecto británico David Chipperfield, destacado con el Premio Pritzker en 2023, cuyo estudio ha liderado un proyecto ejecutado por el equipo de Inmuebles de Banco Santander, con IDOM como dirección facultativa y Ferrovial como constructora.
En la mente de Chipperfield siempre estuvo convertir en el eje vertebrador del proyecto el emblemático arco sobre la calle Marcelino Sanz de Sautuola, que unió el original cuerpo oriental del edificio con aquel otro que el arquitecto Javier González de Riancho ideó hacia el oeste en 1961. Ahora ese arco, siempre presente en el imaginario colectivo de los habitantes de Santander y reconocido por los miles de visitantes que llegan a la ciudad cada año, refuerza su papel como puerta entre la ciudad y el mar y se consolida como elemento perfecto para definir la relación urbana entre Santander y su bahía.
Otros nuevos elementos, como la escalera en espiral de hormigón visto, las galerías expositivas o las ampliaciones ligeras de acero aportan una lectura contemporánea a un conjunto extraordinario cuya intervención ha sido desarrollada con una cuidada selección de materiales y de acabados.
Todo ello actúa como perfecto envoltorio de un edificio que, en su gran mayoría, se destinará a espacios expositivos para acercar lo mejor del arte y la creatividad a toda la ciudadanía. Sin ir más lejos, el nuevo espacio cultural dedicará una planta completa a mostrar la Colección Banco Santander, una gran desconocida hasta ahora, que tendrá presencia permanente y dinámica en la programación del centro cántabro. Resultado de más de 160 años de coleccionismo, esta impresionante muestra está integrada mayoritariamente por pinturas e incluye también destacadas piezas de escultura, artes decorativas y un importante fondo numismático.

Habrá espacio también en Faro Santander para las más ambiciosas exposiciones temporales, para un novedoso espacio de experimentación y exploración destinado al público familiar y para innovadoras instalaciones en las que la tecnología será protagonista y canal de transmisión de distintos proyectos vinculados a la innovación y la experimentación artística.
Se cuidará, además, con mimo, el principio y el final de la visita a Faro Santander. En este sentido, lo primero que podrá disfrutar el público será un espacio expositivo dedicado a los artistas de Cantabria, donde podrán cristalizar los proyectos colaborativos desarrollados con distintos agentes culturales del territorio. Y la visita se completará con las mejores vistas de la ciudad de Santander y de su bahía desde una terraza que contará, además, con una oferta gastronómica de primer nivel.
Reconocimiento internacional en sostenibilidad
La sostenibilidad, otro de los ejes indudables de actuación de Banco Santander, también ha estado presente en la rehabilitación de este edificio histórico y en su novedosa reinterpretación como espacio cultural, artístico y tecnológico de referencia mundial. Tanto es así que Faro Santander ha obtenido la certificación BREEAM Excepcional, consiguiendo una puntuación de 92,96, la más alta registrada hasta la fecha por un museo en todo el mundo.

Esta reconocida certificación internacional evalúa aspectos como la eficiencia energética, el consumo de agua, el confort, los materiales, el tratamiento de los residuos, la movilidad o el impacto ambiental, factores todos ellos que se han tenido muy en cuenta en los cinco años de trabajo que han dado lugar a Faro Santander. Así, la rehabilitación del edificio incorpora soluciones innovadoras para garantizar la eficiencia energética y las condiciones óptimas de conservación de las obras, entre ellas un sistema de climatización que combina geotermia y termoactivación en la estructura del edificio.
Además, el proyecto refuerza su compromiso ambiental con la utilización de cubiertas verdes, la reutilización de aguas pluviales para riego, el empleo de infraestructuras para fomentar la movilidad sostenible y la apuesta por una gestión responsable de materiales y residuos, con una valorización superior al 95%.