Francia mantiene su oposición al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, pese a las concesiones introducidas por Bruselas en las últimas semanas. El Ejecutivo considera que el texto sigue sin ofrecer garantías suficientes para el sector agrícola y ganadero europeo.
Maud Bregeon, la portavoz del Gobierno, ha señalado que, aunque se han producido avances técnicos, el acuerdo no es aceptable en su estado actual. París insiste en que el proceso sigue abierto y que aún existen vías para frenarlo.
El calendario comunitario contempla una votación este viernes y una eventual formalización el día doce, un escenario que Francia no da por cerrado.
El papel del Parlamento Europeo
El Ejecutivo francés confía en que el Parlamento Europeo actúe como mecanismo de bloqueo institucional. Bregeon ha recordado que la Eurocámara puede frenar el acuerdo mediante su voto o a través de un recurso ante el Tribunal de Justicia de la UE.
Desde París se rechaza que exista una mayoría asegurada a favor del pacto. El Gobierno subraya que los eurodiputados tendrán una responsabilidad política directa sobre el futuro del sector agrícola europeo.
