En los tiempos de preocupación e inquietud que nos movemos, donde las noticias de nuevos fármacos y vacunas se entremezclan con los contagios masivos, los mercados de mueven en un marco de volatilidad.
Así lo afirma el informe Market Flash de Edmond de Rothschild AM, que concreta que “el S&P 500 llegó a alcanzar un máximo histórico el pasado martes antes de caer bruscamente” y puntualiza que “el cambio de tendencia se desencadenó cuando los inversores retail se unieron para golpear a los hedge funds que tenían grandes posiciones cortas en valores con problemas. Las compras masivas obligaron a los fondos a cubrir sus posiciones cortas, acumulando importantes pérdidas”.
Por ello, y todo esto unido a la preocupación por la Covid-19 y los retrasos en las vacunas, ha alimentado, según el informe, una fuerte rotación de sectores y temáticas de inversión. “Las temáticas más rentables, como la relación, las energías renovables, la exposición a China y la tecnología, cayeron”.
Eso sí, el mercado de los bonos se ha vuelto volátil. Por parte del Banco Central Europeo (BCE) ya de comunicó que “seguía teniendo a su disposición recortes de los tipos de interés en caso necesario, en lo que parecía un intento de controlar los movimientos de las divisas” y el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) “hizo declaraciones bastante positivas sobre el ritmo de la recuperación, ahora que se está avanzando en la vacunación. No obstante, insistió en que la política monetaria seguiría siendo acomodaticia y descartó cualquier aumento rápido de su tipo de referencia”.
“Los rendimientos de los bonos comenzaron la semana a la baja, pero luego subieron tanto en Estados Unidos como en Europa. La inflación alemana fue más alta de lo esperado y el BCE moderó sus comentarios sobre el nivel del euro en los mercados de divisas”, puntualizan.
