La alegría se desató el lunes, y fue a esta sesión en la que se generó la mayor parte del repunte semanal, pues los desencuentros, si bien no tan enconados como en anteriores ocasiones, fueron templando los ánimos. Atenas y el Banco Central Europeo (BCE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Europea (CE) habían aproximado sus demandas y el "pacto" estaba muy cerca.
Muchas reuniones de alto nivel, entre ellas una cumbre de líderes y varios "Eurogrupos", después la situación no parece tan clara, aunque el fin del plazo está tan cerca (el día 30 Grecia debe pagar al FMI y acaba la prórroga del segundo rescate) que tanto las autoridades como los inversores prefieren agarrarse a la idea de, al menos, un acuerdo de mínimos in extremis que aleje a la república helena del precipicio.
Por eso, aunque unos y otros han rechazado sus mutuas propuestas, los mercados no han caído en la desesperación. Aunque también, los analistas de Link Securities barajan la posibilidad de que se descuente que, incluso en el peor escenario "con Grecia suspendiendo pagos, estableciendo controles de capitales y, posiblemente, abandonando el euro, la nula exposición del sector privado europeo a la deuda griega, la mayor fortaleza del sector financiero de la región en relación a hace tres años, y la actuación del BCE lograrán minimizar los efectos de un accidente".
Así, Russ Koesterich, director de inversiones de BlackRock, considera que la autoridad monetaria de la Zona Euro ha gestionado bien de momento el riesgo de la fuga de capitales del sistema financiero heleno, elevando los mecanismos de asistencia para proporcionar liquidez a los bancos del país. Sin embargo, asegura que "esto puede no ser suficiente". A su juicio, "en ausencia de un acuerdo político más amplio, hay un incremento de probabilidades de que el Gobierno griego tenga que recurrir a alguna forma de controles de capital, quizás esta misma semana", advierte.
Aún así, asegura que los inversores "no deben equiparar la imposición de controles de capital con una salida de Grecia del euro", explicando que en su firma siguen confiando en una solución, aunque sea temporal, recordando además que "el programa de compras de bonos mensual del BCE está ayudando a limitar la escala y la duración de un contagio" en el resto de Europa.