Las tensiones entre Estados Unidos y sus socios comerciales invirtieron la tendencia alcista observada en los mercados de renta variable desde principios de este año, provocando a su vez que los activos refugio hayan ganado terreno.
Tras cuatro meses consecutivos de subida, los mercados de renta variable cayeron de forma bastante sustancial en mayo, borrando el avance observado en abril. El inesperado aumento de los aranceles sobre las importaciones chinas impuesto por EE.UU. mientras las negociaciones aún estaban en curso, la extensión del conflicto al sector tecnológicos y la amenaza de imponer aranceles sobre las importaciones de México (idea sobre la que ha dado marcha atrás Donald Trump), recordaron a los inversores que los mercados tendrán que vivir con las tensiones comerciales durante algún tiempo. De hecho, los precios del oro han fluctuado significativamente en el transcurso del último mes, situándose por encima de los 1.300 dólares la onza después de que el presidente Trump amenazara con los aranceles a las importaciones mexicanas. Así, el metal precioso se ha podido beneficiar de su estatus de activo refugio.
Perspectivas económicas a la baja
Además, esta incertidumbre se produce en un momento en que las perspectivas económicas mundiales ya se sitúan a la baja. Desde el punto de vista geográfico, los mercados asiáticos han sido los más penalizados (-8,8% en euros), mientras que las demás regiones perdieron más de un 5%. A nivel sectorial, tecnológicas y automovilísticas han sido las compañías más afectadas. Sin embargo, la temporada de resultados del primer trimestre terminó mejor de lo esperado.
En concreto, las empresas del S&P500 registraron un crecimiento de beneficios plano durante los tres primeros meses del año, en comparación con el -4% previsto al inicio del trimestre. En cuanto a las perspectivas para el segundo trimestre en curso, también se han revisado a la baja las previsiones y a finales de mayo se esperaba un crecimiento negativo de los beneficios de alrededor del 2%. Al principio del trimestre, esa expectativa seguía siendo del 0%. Este ajuste negativo está en línea con la media.