La política monetaria podría no dar más de sí a la hora de avivar el crecimiento y los tipos de interés en algunos mercados desarrollados están acercándose a los mínimos que los bancos centrales podrían fijar. Estos dos aspectos, según BlackRock, obligan a replantearse el papel estratégico de la deuda pública en las carteras.
La duración de los índices de renta fija ha subido conforme han ido descendiendo los tipos de los bonos, incrementando así su sensibilidad a futuros movimientos de los tipos de interés. Ante esta coyuntura, desde la entidad estadounidense proponen “ir más allá de las ponderaciones basadas en el valor de mercado a la hora de dimensionar las exposiciones”. Por ejemplo, señalan que “los tipos más altos de los bonos del Tesoro de EE. UU. brindan una mejor protección frente a las ventas masivas en los activos de riesgo que los bonos de la zona del euro o Japón”.
El papel estabilizador de la deuda, en cuestión
El contexto actual de tipos bajos trae consigo muchas consecuencias, una de ellas puede ser la búsqueda de alternativas de inversión en la industria del capital riesgo, por ejemplo, pero no es la única.
Según BlackRock, algunos bonos del gobierno pueden tener una capacidad decreciente para amortiguar carteras de múltiples activos frente a grandes reducciones en la renta variable. “Los precios de los bonos tienen más margen para caer materialmente que para subir en respuesta a