Heecap: tecnología española contra la atrofia en la UCI

Esta startup biomédica entrena el diafragma de los pacientes intubados para acelerar su recuperación y salvar vidas.

Heecap: tecnología española contra la atrofia en la UCI

Esta startup biomédica entrena el diafragma de los pacientes intubados para acelerar su recuperación y salvar vidas.
Laura Lizama y Sofía Ferreira

Pasar por la unidad de cuidados intensivos y necesitar un respirador es una experiencia extrema. La ventilación mecánica es una técnica vital que asiste la función respiratoria cuando el cuerpo humano no puede hacerlo por sí solo. Sin embargo, tiene un efecto secundario grave que complica mucho los pronósticos.

Después de las primeras veinticuatro horas, un 76% de los pacientes desarrolla atrofia muscular por desuso en zonas clave como el diafragma o los abdominales. Este deterioro físico dificulta enormemente que las personas vuelvan a respirar por sí mismas. Además de alargar la estancia hospitalaria, dispara los costes médicos hasta los 2.500 euros diarios adicionales por cada paciente.

El algoritmo que imita al hipo

Para atajar este problema desde el primer instante, la startup «Heecap» ha desarrollado un sistema de estimulación eléctrica transcutánea de los músculos respiratorios. La idea nació en plena pandemia, cuando las ingenieras Laura Lizama y Sofía Ferreira cursaban un posgrado en salud. Buscaban un reto médico agravado por el coronavirus pero que existiera de forma estructural.

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Para materializar su visión, se aliaron con Oriol Roca, jefe de Medicina Intensiva del Hospital Universitario de Bellvitge. Juntos crearon en 2021 esta tecnológica, cuyo nombre juega precisamente con la palabra inglesa para el hipo. Su dispositivo consta de unos electrodos externos, un estimulador y un algoritmo inteligente que hace de cerebro del proceso.

El equipo se sincroniza con la respiración del paciente y le aplica pequeñas descargas para contraer el diafragma, imitando ese característico movimiento espasmódico del hipo. De esta forma, la musculatura se mantiene entrenada y activa mientras la máquina respira por el enfermo. Esta gimnasia pasiva facilita enormemente la posterior desconexión del ventilador mecánico.

Inyección de 2,7 millones de euros

La empresa está instalada en el Pier07 del Urban Tech Campus de Barcelona y cuenta con una plantilla de siete personas. Recientemente han logrado validar su modelo completando con éxito un primer estudio piloto en dieciocho pacientes reales. Las pruebas se han llevado a cabo dentro de las exigentes unidades de cuidados intensivos de los hospitales Vall d’Hebron y Parc Taulí.

Este avance clínico les ha permitido cerrar una reciente ampliación de capital de 2,77 millones de euros de procedencia pública y privada. La cifra se suma al medio millón inicial con el que arrancaron las operaciones. Con la viabilidad demostrada y el respaldo financiero en el banco, las fundadoras planean solicitar la autorización de comercialización europea a finales del año 2026. Su hoja de ruta marca el 2028 como la fecha para llegar al mercado, previo cierre de una nueva ronda de hasta cinco millones de euros.