Con el debilitamiento de China y los emergentes, los cambios en la política monetaria de Estados Unidos y el primer impacto de la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE) en el retrovisor, lo cierto es que el crecimiento no termina de despegar… Más allá de las turbulencias de corto plazo de los mercados y de la relativa mejora de la macro americana, si en algo coinciden los expertos es en el que el PIB global resiste, pero no se dispara, mientras las ‘armas’ de los bancos centrales van perdiendo fuerza.
En este contexto, el posicionamiento en las materias primas que dependen de la actividad del planeta se gira a la baja, especialmente en un petróleo que acumula ganancias espectaculares (prácticamente se ha duplicado desde los mínimos de principios de año). Los fundamentales, explican los expertos, pueden sin duda implicar que hay más descensos que ascensos en el camino del ‘oro negro’, mientras la OPEP vuelve a alcanzar máximos de producción y la actividad de perforación estadounidense se recupera.
"El crudo se quedó sin fuerzas tras alcanzar los 50 dólares por barril", apunta Ole Hansen, jefe de estrategia de materias primas en Saxo Bank. El último tramo de recuperación, explica, se ha asentado sobre el crecimiento de la demanda y las interrupciones de la oferta, pero regresan las dudas ante la "especulación de que los productores de mayor coste (fracking principalmente) podrían recuperarse antes de lo esperado".
Recuerda este analista que "las perspectivas de crecimiento en algunas de las economías más importantes del mundo, incluso en Estados Unidos y China, se han cuestionado cada vez más y los problemas en Europa podrían tener repercusiones en el mercado mundial". Así, los riesgos sobre la demanda, "junto con la emergente subida del dólar serán perjudiciales y podría dejar a los mercados de crudo expuestos a una mayor debilidad durante el tercer trimestre". Sin olvidar, el extremo posicionamiento alcista de los hedge funds y que "cualquier reducción a gran escala podría tener un impacto negativo importante en el petróleo".
Así, la firma cree que el crudo se mantendrá entre los 45 y los 50 dólares en los próximos meses. Pero, advierte, el riesgo está inclinado a la baja con un potencial alcista por encima de la última valoración muy limitado.