La formación de la región de la moneda única ha sido uno de los proyectos políticos y económicos más ambiciosos de la historia. De hecho, se llegó ver a la zona como un fuerte competidor para Estados Unidos… Sin embargo, a medida que navegaba a través de la crisis y la recesión, la tan alabada unión monetaria ha ido fracturándose y las rupturas son cada vez más evidentes.
Y más allá del temido "Grexit" o el euroescepticismo de muchos países del norte, hay ciertas naciones que tienen "sus propios problemas existenciales". Palabras con las que el profesor de la Universidad de Nueva York, Nouriel Roubini se refiere a los movimientos independentistas internos de lugares como España, Escocia o Bélgica.
Mientras la Eurozona sigue sumida en el bajo crecimiento, el estancamiento, el desempleo, el malestar social… muchos ciudadanos han comenzado a cuestionarse la permanencia en el euro, mientras otros tantos han hecho lo propio con la pertenencia a sus propios Estados.
En opinión de Roubini "aunque los conflictos culturales y étnicos son señalados a menudo como la causa fundamental de los movimientos independentistas, observamos que realmente muchos de los problemas se reducen a algo mas vil: la simple economía".
Para este experto cuando se trata de transferencias de riqueza, el sentimiento suele ser: "No nos gusta en los buenos tiempos, lo odiamos en los malos momentos". Con esto en mente, nos invita a echar un vistazo a los principales movimientos de independencia y lo que pueden significar para el futuro tanto de la Unión Europea (UE) como de la Eurozona.