La Agenda 2030, aprobada por la Asamblea General de la ONU en 2015, definió 17 objetivos prioritarios (ODS) que sirven de marco para alcanzar un desarrollo sostenible por parte de los países miembros. Erradicar la pobreza, acabar con el hambre en el mundo, alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres o la protección de los ecosistemas del planeta son algunas de las principales metas que nos hemos marcado como sociedad global.
Sin embargo, en el último informe publicado por la ONU, se ha puesto de manifiesto que acontecimientos como la pandemia del COVID, la guerra de Ucrania y el aumento de los precios de los alimentos han deshecho parte del camino emprendido en los últimos años. Todo ello en un contexto en el que la humanidad ya consume dos veces la tasa de reposición del planeta. Una presión que aumenta a medida que la población crece en países en desarrollo cuyos ciudadanos acceden a estándares de vida similares a los de las sociedades occidentales, con modelos de producción y consumo lineales, que suponen una extracción masiva de recursos y el agotamiento de muchas materias primas clave.
En este difícil contexto, la tecnología se convierte en la gran esperanza, en la medida que produzca avances que contribuyan a cubrir las necesidades de una población mundial en crecimiento y con mayores estándares de vida, con una menor presión sobre los recursos.
Necesitamos apostar por aquellas soluciones tecnológicas que nos ayuden a llevar acabo la transición desde una economía lineal que requiere cada vez más recursos para garantizar el bienestar de la población mediante el consumo, hacia modelos más sostenibles y circulares. Solo apostando por este desarrollote cnológico conseguiremos el deseado equilibrio entre el progreso económico y social y la sostenibilidad.
Es decir, la inversión en I+D+i es el único camino que nos permitirá recuperar el tiempo perdido. Contar con soluciones más eficientesnos permitirá proteger los ecosistemas que, a su vez, nos podrán seguir suministrando las materias que necesitamos para desarrollarnos.