La startup británica Oxa ha cerrado una ronda Serie D de 103 millones de dólares destinada a ampliar su tecnología de vehículos autónomos para entornos industriales.
Con esta operación, la empresa con sede en Oxford supera los 250 millones de dólares en financiación acumulada, reforzando su posicionamiento en el desarrollo de sistemas de autonomía para puertos, aeropuertos, almacenes y operaciones logísticas.
Un enfoque distinto al de los robotaxis
Fundada en 2014, la compañía ha optado por evitar el saturado mercado de los robotaxis y centrarse en la autonomía móvil industrial, donde los entornos operativos son más controlados y la regulación resulta menos compleja.
Este planteamiento permite desplegar soluciones en espacios con rutas previsibles y menor interacción con peatones, facilitando la implementación tecnológica y el retorno de inversión para las empresas.
Inversores estratégicos en la ronda
La financiación ha sido liderada por el UK National Wealth Fund, que aportó 50 millones de dólares, reflejando el interés del Reino Unido por impulsar el desarrollo de tecnologías autónomas.
También han participado Nvidia, a través de su brazo de capital riesgo NVentures, y BP mediante BP Ventures, dos socios estratégicos que combinan inversión con potencial aplicación industrial de la tecnología.
Autonomizar vehículos en menos de un día
Uno de los elementos diferenciales de Oxa es su capacidad para convertir vehículos industriales existentes en autónomos mediante la instalación de su software y hardware propietario.
Según la empresa, este proceso puede completarse en menos de 24 horas, lo que reduce los costes de adaptación para empresas que ya operan flotas logísticas.
Además, su tecnología no depende de mapas geográficos específicos, lo que facilita su despliegue internacional sin necesidad de cartografiar cada nuevo entorno.
Clientes industriales y crecimiento del mercado
La empresa ya trabaja con clientes industriales de gran escala. Entre ellos destaca DHL, que utiliza vehículos autónomos de Oxa en el aeropuerto de Heathrow para optimizar operaciones logísticas.
También colabora con BP en proyectos de autonomía para operaciones energéticas y con Vantec, que emplea esta tecnología para mejorar la eficiencia del transporte interno.
El crecimiento del sector refleja una tendencia clara: la autonomía industrial avanza más rápido que la movilidad autónoma para pasajeros, ya que opera en entornos controlados con menor complejidad operativa.
