Durante el mes de enero las principales gestoras y casas de análisis hacen una previsión sobre qué ideas de inversión podrían ser positivas para este año dependiendo de la macroeconomía, la geopolítica o la política monetaria entre otros factores.
Dentro de las futuras estrategias de inversión, ha cobrado fuerza la apuesta por las economías emergentes, que se verían favorecidas por la situación de una reducción en el endurecimiento de la política monetaria de los bancos centrales y por la reapertura de China, principalmente.
Como señala Warren Hyland, Portfolio Manager de Mercados Emergentes en Muzinich&Co, “los inversores volverán a los Mercados Emergentes tras las salidas sufridas en 2022 como consecuencia del menor crecimiento mundial, los tipos de interés más altos y un dólar estadounidense fuerte”.
Según apunta Muzinich&Co la demanda de los activos procedentes de países emergentes deberían volver ya que “las carteras de los inversores están actualmente infraponderadas.
¿Por qué el 2023 es un buen año?
Una mejor inflación mundial, en conjunto con el final de los ciclos de endurecimiento monetario y el pico de apreciación del dólar estadounidense serán favorables para los mercados emergentes en el 2023.