Afi, Allianz Global Investors y finReg360 han presentado la segunda edición de la guía práctica “Sostenibilidad y Gestión de Activos” con las últimas novedades que afectan a la inversión sostenible y a la industria de gestión de activos. Una guía que se torna fundamental en un escenario en el que las finanzas sostenibles van a recibir cada vez mayor atención por parte del regulador y de los propios inversores.
Para esta nueva edición, se han revisado los conceptos clave de la inversión sostenible haciéndolo accesible para todos y profundizando en la educación financiera. Con un marcado carácter divulgativo, el texto pretende hacer una reflexión sobre la gestión de activos sostenibles. Carlos Magán, socio de Afi, señala que el objetivo de la Guía es “ayudar a las entidades financieras que prestan servicios de inversión a conocer y entender las diversas implicaciones e impactos de la sostenibilidad tanto en el ámbito del asesoramiento como en el de la gestión de activos, para con ello poder integrar estos aspectos de forma exitosa en su modelo de negocio”.
Una inversión resiliente
En este sentido también se hace hincapié en los beneficios que ofrece este estilo de inversión, que “en un momento de shock de mercado como el visto en marzo, ha mostrado ser más resiliente”. De hecho, la comparación de los índices ISR con sus pares generales demuestra que la inversión bajo los criterios ASG tiene un menor drawdown y una mayor rentabilidad. En el caso de Europa, la diferencia es de hasta ocho puntos.
Además, la Guía hace un repaso de los principales impactos normativos a los que se verá expuesto el sector financiero en el periodo 2021-2022. En este sentido, Úrsula García, Socia de finReg360, indica que: “la sostenibilidad ha pasado de tener un papel tangencial a formar parte del núcleo de decisión que guía las actuaciones públicas y privadas, afectando al conjunto de la sociedad y agentes económicos. Esto se produce con mayor incidencia en el sector financiero, donde nunca habíamos presenciado una tendencia con un desarrollo tan veloz y un calado tan estructural como es la integración de los criterios sostenibles en los procesos de inversión. Con la entrada en vigor del Reglamento de Divulgación y la modificación de la Directiva de MiFID II e IDD, las entidades deberán integrar los criterios de sostenibilidad en su proceso de toma de decisiones de inversión y preguntar sobre las preferencias de los clientes en materia de sostenibilidad”.


