Durante la semana pasada, la atención de los mercados se mantuvo en la publicación del IPC estadounidense para el mes de enero. El dato de inflación de EE.UU. se situó en el 6,4%, una décima peor de lo esperado, lo que no sentó demasiado bien al mercado americano. Ahora las miradas se sitúan en el resto de los datos macroeconómicos procedentes del otro lado del
Atlántico, ya que, tras conocerse el índice de precios al consumo, podrían dar nuevos motivos a la Reserva Federal para recrudecer el tono de su política monetaria.
También se conocieron los datos definitivos de inflación en Reino Unido y en España, entre otros datos macroeconómicos en Europa, así como una nueva batería de resultados empresariales.
En el territorio español, el Ibex 35 cerró una semana principalmente de subidas, en la que alcanzó máximos anteriores al estallido de la pandemia de la Covid, situándose por encima de los 9.300 puntos.
Durante esta semana, las jornadas bursátiles irán incrementando su intensidad de forma progresiva con el transcurso de los días, pero los mercados se mantendrán atentos, principalmente, a las nuevas publicaciones de datos macroeconómicos de las economías.