Durante la semana que hemos dejado atrás, los mercados mantuvieron una única preocupación: las nuevas decisiones en materia de política monetaria de los bancos centrales.
Los pronósticos se cumplieron y la Reserva Federal pausó durante esta reunión el incremento de tasas continuado durante los meses anteriores, aunque dejó la puerta abierta a futuros incrementos en sus próximas reuniones.
El Banco Central Europeo, por su parte y como descontaba el mercado, subió las tasas de intereses generales en 25 puntos básicos, situándolos en el 4%, una de las tasas más elevadas desde que nació la institución.
Durante esta semana, los mercados no contarán con demasiados datos de relevancia que puedan marcar especialmente su comportamiento, sin embargo, le toca el turno al Banco de Inglaterra, que tomará nuevas decisiones sobre los intereses en Reino Unido.
En el plano nacional, la semana pasada el Ibex 35 se quedó a las puertas de conquistar el nivel de los 9.500 puntos, a pesar de que durante el desarrollo de la jornada del viernes los superó ampliamente, con lo que la bolsa española se situó cerca de alcanzar máximos anuales.