En los cinco días que hemos dejado atrás, los mercados han contado con una escasez de referencias macroeconómicas durante varias jornadas, aunque se publicaron los datos de PMI manufacturero, de servicios y compuesto de las principales economías. En el caso concreto de la eurozona, los datos arrojaron una desaceleración de la economía.
Destacaron, dentro de las sesiones bursátiles, la bajada de tipos de interés por parte del banco central de China, aunque fue solo de 10 puntos básicos, una rebaja inferior a la esperada por los mercados.
También se esperaron con impaciencia los datos del gigante americano de la Inteligencia Artificial, Nvidia, que superaron las expectativas, con unos beneficios superiores en un 30% a lo descontado por los inversores
Aunque, sin duda, el acontecimiento más esperado durante toda la semana fue la celebración del simposio de banqueros centrales, que se celebra cada año en Jackson Hole. Durante esta edición, que se extendió durante los días 24, 25 y 26 de agosto, los inversores esperaron impacientes los discursos de Christine Lagarde y en especial de Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, ante los posibles mensajes que pudieran desvelar los próximos movimientos de la institución en su reunión de septiembre.
Durante esta semana, los mercados se mantendrán atentos ante una batería de datos de inflación, a los dos lados del Atlántico, que servirán como adelanto para determinar si la inflación sigue mostrando visos de controlarse, o por el contrario sorprende con un nuevo incremento.