El sector financiero, tanto en el lado del asesoramiento como en la creación de producto se enfrenta a años de notables cambios en materia reguladora. Y es que, en el horizonte se atisba ya el nuevo MiFID III y la nueva LVMSI, además de otros avances. De ello hablamos con Josep Soler, delegado ejecutivo de EFPA España y consejero de EFPA Europa.
Hemos visto cómo los reguladores ya están trabajando en “MiFID III”, ¿cuáles creéis que son los aspectos más relevantes de esta nueva normativa?
La llamada “MiFID III”, que se ha publicado ya en primer borrador como “Estrategia de Inversión Minorista (RIS)”, tiene un doble objetivo. En primer lugar, quiere acercar al inversor minorista a los mercados de capitales ya que actualmente tiene sus ahorros excesivamente concentrados en cuentas corrientes, depósitos y productos con pocas perspectivas de rendimiento. En paralelo, pretende también generar recursos para crear una auténtica alternativa de financiación para las empresas, especialmente para las Pymes, hoy en día demasiado mono dependientes de la financiación bancaria.
Estos mejores rendimientos para el ahorro europeo y disponer de una fuente de financiación a Pymes alternativa a la bancaria son objetivos importantísimos para la economía europea, para competir globalmente.
Aunque no se ha puesto fin al 100% de las retrocesiones, sí que se han eliminado una parte de ellas, ¿qué es lo que ha pasado y qué podría pasar en los próximos años con estos incentivos?
Actualmente, las retrocesiones facilitan que los inversores, aunque sólo sea para un determinado porcentaje de ellos, reciban un asesoramiento profesional imprescindible. Eliminar las retrocesiones implicaría eliminar prácticamente el asesoramiento y empeoraría el mercado de servicios financieros y de inversión. Menos importante y más justificado es la decisión de eliminar las retrocesiones por pura venta de productos. Creemos que éstas sí que pueden desaparecer sin afectar a los inversores.
En general, los profesionales y las entidades debemos aceptar que existen elementos de mejora en el mercado financiero. La Comisión ha puesto de manifiesto fuertes debilidades que conducen a poca inversión y demasiada colocación conservadora del dinero, y esto se ha de solucionar.