Si algo ha aprendido la sociedad de la pandemia, es que la I+D no puede ocupar un papel secundario. Más bien todo lo contrario. Frente a esta situación, grupos hospitalarios como Quirónsalud han decidido reforzar la investigación y la innovación, “conscientes de que ambos pilares son determinantes a la hora de estar a la vanguardia en avances médicos”.
En concreto, según han puesto de manifiesto en la II Jornada de Investigación de Quirónsalud, los centros hospitalarios del grupo participaron en un total de 1.184 ensayos clínicos en 2020, un 25% más con respecto al año anterior. Esta incluye 345 nuevos ensayos, lo que supone un avance del 24%. De ellos, casi la mitad (156) fueron estudios en fases tempranas (I y II), que requieren de un mayor nivel de complejidad y permiten el acceso de los pacientes a nuevas terapias de manera precoz.
“Estas cifras ponen de manifiesto el nivel científico de nuestros profesionales y los elevados estándares de calidad y seguridad de nuestros centros, y son un estímulo para seguir ofreciendo lo mejor de nosotros en el cuidado de la salud de nuestros pacientes, nuestra razón de ser”, ha precisado el CEO de Quirónsalud, Héctor Ciria.
De manera paralela, en el ejercicio de la irrupción de la COVID-19, Quirónsalud desarrolló más de 37 estudios observacionales y 600 proyectos de investigación. A lo que se añade el hecho de que su equipamiento y tecnología fueron requeridas para la realización de exploraciones y pruebas complementarias en otros 685 ensayos clínicos llevados a cabo en varios centros. Todo ello ha contribuido a la creación de once nuevas patentes en el último año.
Quirónsalud impulsó más de 37 estudios observacionales y 600 proyectos de investigación