El sector bancario tiene motivos para reivindicarse en esta crisis. José María Roldán, presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), se esfuerza en recalcarlo en cada intervención. «En los malos momentos, los únicos que han estado ahí han sido los bancos», dijo este martes en su intervención en la conferencia organizada por APIE y la UIMP.
Para empezar, la situación económica parte de una posición excepcional. «Hemos vivido dos fenómenos que se viven una vez cada 100 años en un espacio de 13 años», reflexiona Roldán, quien añade que el shock de la pandemia es «global y simultáneo». Por ello, la incertidumbre atenaza cualquier inversión, consumo y contratación. En el mismo foro, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, asegura que existe un alto grado de incertidumbre, «como demuestran los nuevos brotes» que se están dando en España.
Según ha expresado de Cos, el Banco de España actualizará sus últimos escenarios previstos, y adelanta que se proyecta una «contracción del PIB muy sustancial». Desde su punto de vista, harán falta «unos cuantos trimestres para la recuperación».
En ese sentido, tanto de Cos como Roldán valoran que se hayan dirigido los esfuerzos a mitigar el impacto en el corto y medio plazo para limitar aquella incertidumbre que no tiene que ver con la pandemia. Una de esas actuaciones ha sido la ejecución de líneas de crédito avaladas por el Estado que, en opinión del presidente de la patronal bancaria, «ha funcionado a las mil maravillas». «Necesitábamos financiar a la economía si queríamos evitar su colapso», indica Roldán, por lo que «los bancos han sido un factor de fortaleza». En la misma línea, de Cos afirma que el sector financiero ha sido un «factor mitigador y no amplificador de la crisis».
De hecho, para el presidente de AEB esta actitud de los bancos va «en contra de lo que dicen los manuales de gestión de riesgos», por tratarse de un momento crítico en el que los bancos suelen cerrar el grifo del crédito. Por su parte, de Cos considera que estas condiciones impuestas en los últimos años para facilitar el crédito en crisis han evitado una restricción de los préstamos. «Si no se hubiera producido ese uso del crédito, la crisis económica inicial se le hubiera añadido una crisis financiera que hubiera agravado la situación», resume de Cos en una respuesta a DIRIGENTES.