Las amenazas informáticas batieron un récord en 2018 con un total de 10.500 millones de incidentes producidos en todo el mundo. Extrapolado a España, a tenor de los datos recopilados por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), tuvieron lugar más de 38.000 incidencias de este tipo en el ejercicio pasado, un 43% más respecto a 2017.
Estos datos no solo dejan entrever la magnitud de un problema que va en aumento, sino también la necesidad de una mayor concienciación tanto entre el tejido empresarial como de cualquier otro tipo de organización en materia de seguridad informática.
Precisamente esa ha sido la principal cuestión que se ha abordado en el CISO Day. Organizado por Cybersecurity News, en la primera edición de este encuentro celebrado en Madrid, los expertos comparten un punto común: la previsión. «Nuestro objetivo es evitar incidentes, pero el verdadero éxito es mitigarlos», asegura el Country Manager de la empresa de ciberseguridad Netskope, Samuel Bonete Satorre.
El endurecimiento de la ley de protección de datos tras la entrada en vigor del denominado GRPD ha dibujado un nuevo escenario en este sentido y, a su vez, ha empujado a las empresas a ejecutar acciones al respecto. «Las amenazas son las mismas, solo que ahora manejamos más dinero», ha aseverado el CISO de Oney, Manuel Barrios.
Precisamente esta figura del CISO, (que define al jefe de seguridad de información, por sus siglas en inglés) ha comenzado a adquirir relevancia dentro de las organizaciones, hasta el punto de convertirse en un bastión fundamental dentro de las organizaciones empresariales.