La compañía vasca habría alcanzado un acuerdo con sus entidades acreedoras, entre las que está su principal accionista, el BBVA, según publica El Confidencial.
La entidad era reticente hasta el momento a alargar los vencimientos de la empresa con acerías en Álava y Vizcaya por su obligación de provisionar las pérdidas. Sin embargo, finalmente habría aceptado la propuesta de extender hasta cinco años los cerca de 350 millones de euros de deuda, según las mismas fuentes.
El acuerdo podría firmarse en dos semanas una vez que se limen todos los detalles con la banca acreedora, entre la que está también Santander, Kutxabank, Sabadell, CaixaBank, Caja Rural de Navarra, Bankoa, Bankinter y el Instituto de Crédito Oficial.
Situación extrema
Los resultados del primer trimestre del grupo alavés arrojaron unas pérdidas de 13,3 millones de euros, un 54,6 por ciento más frente a los números rojos de igual periodo de un año antes, mientras que las ventas caían un 14 por ciento hasta los 69, 6 millones. Sin embargo, la compañía confía en ver niveles robustos de demanda para todo el ejercicio.