Úrsula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, se anotó el tanto de anunciar uno de los planes más ambiciosos que se han visto en el proyecto comunitario. El importe de su propuesta para paliar la crisis del coronavirus en Europa se eleva a los 750.000 millones de euros, de los que 500.000 millones se repartirían en forma de transferencias directas, mientras que el resto se destinará a préstamos.
Un buen número de gobiernos han recibido con optimismo la propuesta, entre ellos el español, aunque de momento no es más que eso, porque aún restan unos cuantos pasos para que el dinero llegue a quien lo necesita. En un encuentro organizado por el Comité Económico y Social Europeo (CESE), diversas instituciones dieron su punto de vista de cómo se desarrollará el plan a partir de ahora, entre ellas, la propia Comisión Europea, representada por su vicepresidente ejecutivo y máximo responsable económico, Valdis Dombrovskis.
Otra de las participantes, Irene Tinagli, del Comité de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo, reitera la buena acogida que tuvo la presentación de von der Leyen, y se alegra de que la solidaridad continúe siendo uno de los valores principales de la Unión. No obstante, es consciente de que habrá que discutir algunos aspectos, si bien “se necesita acelerar el proceso en el Consejo Europeo”.
En la misma línea se expresa Amélie de Montchalin, secretaria de estado de asuntos europeos francesa. Desde su punto de vista, no actuar con rapidez supondría una pérdida de credibilidad para el proyecto, aunque cree que es “legítimo” que algunos países quieran defender sus intereses. En todo caso, “no podemos perder tiempo en debates teóricos”, afirma la responsable francesa. En ese sentido, solicita a que se tomen decisiones cuanto antes, y no “en 10 meses, ni en 2 años” porque la necesidad apremia ya.
Por su parte, el presidente del CESE, Luca Jahier, se congratula de que, en general, se haya alcanzado un consenso nunca visto, como el que ejemplificaron Alemania y Francia al presentar su propuesta de un fondo de transferencias de medio billón de euros. De todos modos, valora con optimismo que en esta crisis la respuesta haya sido más rápida que en otras ocasiones. Jahier se alegra de que la presentación de este plan “ha tomado 2 meses y medio, mientras que en otros periodos las grandes decisiones han necesitado 10 años”.