Este fenómeno ocurre incluso en entornos altamente digitalizados, lo que sugiere que la digitalización no está aliviando la carga esperada.
Según el informe titulado «Radiografía económica y bancaria de la micro y pequeña empresa en España 2026», el 23 % de las empresas con alto nivel de digitalización destina más de 10 días al mes a estas tareas, en comparación con un 9 % en empresas con menor digitalización. Además, el 55 % de las pymes creen que estas tareas restan tiempo a su labor estratégica.
Optimismo económico en declive
El estudio también muestra cómo la percepción económica de las pymes ha empeorado. Solo el 24 % se muestra optimista sobre la economía, un descenso significativo respecto al año anterior. En contraste, el 51 % de las empresas se declara pesimista. Los principales desafíos citados incluyen la inflación y la caída de la demanda.
El informe de Qonto destaca diferencias según el grado de digitalización: un 34 % de las empresas muy digitalizadas mantiene una perspectiva optimista, frente a un 21 % en aquellas con digitalización intermedia. Esta variación también afecta a la percepción emocional, donde el estrés y la ansiedad son menores en las empresas más digitalizadas.
Relaciones con la banca tradicional
En cuanto a la relación con la banca, el 59 % de las empresas perciben que los bancos tradicionales son rígidos y tienen comisiones ocultas. A pesar de estas percepciones negativas, solo el 25 % de las empresas conoce con exactitud sus comisiones bancarias. El estudio señala un aumento en el uso de alternativas fintech.
El director general de Qonto para el sur de Europa, Lorenzo Pireddu, comenta que las empresas no solo valoran la seguridad y confianza de las entidades financieras, sino que también priorizan la transparencia y la simplicidad. Actualmente, el 22 % de las empresas usan soluciones financieras digitales, el doble que el año anterior.
