La Reserva Federal de Estados Unidos ha celebrado su última reunión del año con un anuncio contundente: el final de las subidas de tipos y tres recortes en el próximo curso. De esta manera, la Fed ha apostado por mantener los tipos en el 5,5% durante los siguientes meses, ya que parece muy poco probable que se dé una nueva subida de tipos, teniendo en cuenta la desaceleración apreciable que se está dando en la inflación – que se ha situado en el 3,1% en el mes de noviembre –.
Sin embargo, el anuncio de la pausa en las subidas no es algo que haya sorprendido al mercado, ya que el consenso descontaba el inmovilismo para esta reunión de diciembre. El aspecto más relevante ha estado en las previsiones de los miembros del FOMC, y es que la mayoría de los integrantes apuestan por tres recortes de tipos en 2024.
Los mercados aguardaban una mayor expectativa de cambios (cinco reducciones), sin embargo, la simple modificación en el mensaje de Powell, quien durante meses había señalado la posibilidad de un incremento adicional antes de finalizar el año, ha provocado que los inversores celebren con entusiasmo y aumenten sus apuestas a 6 disminuciones en las tasas antes de que finalice el próximo año.
En definitiva, la Reserva Federal cumplió con las expectativas al mantener su tasa de interés. Además, presentó una versión actualizada del diagrama de puntos, reflejando las proyecciones de los líderes políticos sobre los futuros cambios en las tasas de interés. Sin embargo, el gráfico resultó más pesimista de lo anticipado. La mediana de los puntos para el 2024 se desplazó 50 puntos básicos hacia abajo, señalando 75 pb de reducción el próximo año. Más significativamente, todos, excepto tres representantes, prevén al menos 50 puntos básicos de recortes el próximo año.
¿Cómo puede afectar esta reunión al mercado?
Lo cierto es que este mensaje, pese a esa disonancia entre los tres recortes y los cinco que espera el consenso, ha traído optimismo a los mercados financieros. Sin embargo, y tal y como anuncia Pablo Duarte, analista senior del Instituto de Investigación Flossbach von Storch debería de mantenerse un sentimiento de cautela por lo que pueda pasar en los próximos meses.