La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ha iniciado este martes una nueva reunión de política monetaria sin intención de modificar los tipos de interés en el corto plazo, a pesar de la presión directa ejercida por el presidente estadounidense, Donald Trump.
El encuentro, que se celebra entre el 18 y el 19 de junio, llega con la inflación contenida y un entorno económico afectado por la guerra arancelaria, las tensiones en Oriente Medio y la desaceleración del crecimiento.
Jerome Powell, presidente de la Fed, ha reiterado que la institución actuará con «prudencia» y que no tomará decisiones apresuradas.
En su última comparecencia, Powell dejó claro que la política monetaria no se guía por presiones políticas, subrayando que el entorno sigue marcado por una «incertidumbre extremadamente elevada».
De hecho, en el encuentro anterior del FOMC celebrado en mayo, los tipos se mantuvieron entre el 4,25% y el 4,5%, y se descartó cualquier recorte inmediato.
