El IPC de Estados Unidos se situó en el 6,4% para el mes de enero, con lo que encadena ya 7 meses consecutivos de caída. El índice de precios al consumo estadounidense retrocede, de esta forma, un 0,1% en comparación a la tasa del mes anterior, como así lo ha indicado la Oficina de Estadísticas Laborales en Estados Unidos.
Sin embargo, la inflación para el mes de enero se confirma peor de lo esperado ya que su estimación previa se situaba en el 6,2%. Los precios, por lo tanto, continúan descendiendo, pero lo hacen de una forma más lenta de lo que la Reserva Federal esperaba, un hecho que preocupa al mercado.
De hecho, tras conocerse la confirmación del dato de IPC, coincidiendo con la apertura de los mercados americanos, los principales índices de Wall Street experimentaron pérdidas del entorno al 0,5%, unas caídas que se extendían hacia la mitad de la sesión bursátil en América del Norte.
La inflación subyacente, por su parte, se incrementó un 0,1% frente al 5,5% esperado, al situarse en el 5,6%.
Como explica el Instituto Español de Analistas, los datos confirman la tendencia a la baja del índice de precios al consumo norteamericano que se viene observando desde el pasado verano, pero se ha suavizado la pendiente a la baja. La inflación subyacente, por su parte, muestra una mayor resistencia todavía.