El avance de la Inteligencia Artificial (IA) es una realidad dentro del ecosistema empresarial actual. Su creciente introducción en diferentes sectores ha impulsado su modernización y ha mostrado las ventajas que esta tecnología es capaz de aportar gracias al uso de los datos y la posterior reproducción que lleva a cabo de habilidades cognitivas a través de una máquina.
Con relación al escenario actual, desde Atomian consideran que, en estos momentos, el grado de desarrollo de la IA en las organizaciones españolas se encuadra en dos vertientes. En un lado se localizan aquellas innovadoras que cuentan con tecnología propia, mientras que, en el otro, están las que se encuentran adaptando e integrando con éxito herramientas de las principales compañías tecnológicas.
En una charla con DIRIGENTES, su CEO, Miguel Montero de Quadras, explica que, en el caso concreto de la interpretación del lenguaje, “las empresas españolas tienen un mercado natural muy grande que deben saber aprovechar”. Y, en lo que respecta al ámbito legal, esta tecnología se enfrenta a un gran reto: evitar cualquier error y ser capaz de mejorar continuamente con el fin de no incurrir en penalizaciones y costes económicos o reputacionales.
Para el dirigente, el grado de implantación de la Inteligencia Artificial en el sector legal se encuentra bajo un paraguas en el que confluyen multitud de herramientas de las que algunas de ellas ya “han sido implantadas con éxito”. Por ello, de manera general, considera que “los grandes despachos están ejerciendo bien su papel como motores de inversión en nuevas tecnologías, incluida la IA”.
Asimismo, desde la organización comentan que uno de los miedos más habituales que existen en todos los trabajos cuando introducen procesos de automatización es la reducción del personal. Por ello, indican que, al contrario de esta creencia, la digitalización no trata de implantar un equipo menor, sino de aumentar su eficiencia.