La obra nueva en Castilla y León es hasta un 66% más cara

En Castilla y León, la obra nueva triplica el precio medio nacional. Solo el 15% de hipotecas solicitadas es para este tipo de vivienda.
Edificio de apartamentos en venta o alquiler Edificio de apartamentos en venta o alquiler
Edificio de apartamentos en venta o alquiler :: The Officer

El mercado inmobiliario en Castilla y León muestra una notable diferencia en los precios de la vivienda de obra nueva respecto a la segunda mano. Durante el primer trimestre de 2026, el 85% de las hipotecas gestionadas a través de Gibobs.com se centraron en propiedades de segunda mano.

Las cifras revelan que adquirir una vivienda nueva en la región es un 66% más caro que una de segunda mano, significativamente por encima de la media nacional. Jorge González-Iglesias Baeza, el CEO y cofundador de Gibobs.com, subrayó que las condiciones hipotecarias en aumento complican aún más el acceso.

Desigualdad en provincias

En provincias como León, el diferencial alcanza un 66,5%, siendo el más alto de la región. En Valladolid, la obra nueva supone un 20% de las solicitudes, un panorama mejor que en otras zonas, pero aún dominado por la segunda mano.

PUBLICIDAD

El valor medio de una propiedad de obra nueva en Valladolid es de 212.695€, en comparación con los 138.544€ de la segunda mano. En Burgos, la diferencia es del 49,1%, un dato que demuestra la presión sobre los precios.

Financiación y acceso limitado

El ratio préstamo-valor en Castilla y León varía entre 70% y 77% para las viviendas nuevas, frente al 74-81% en las de segunda mano. A pesar de precios absolutos más bajos que en otras regiones de España, la proporción de financiación requerida sigue siendo más alta.

A nivel nacional, el precio medio de la vivienda nueva se sitúa en 2.655€/m², con un incremento del 6,2% en comparación con el trimestre anterior. Este escenario, junto al incremento del Euríbor, aumenta el coste efectivo de adquirir una propiedad.

Perfil del comprador

Gibobs.com señala que los compradores en la región tienen un perfil maduro, con una media de edad de 38,7 años. La mayoría, un 38%, se encuentra entre los 35 y 45 años.

El análisis muestra una disposición de ingresos distinta, donde solo el 16% de estos se destina, por término medio, a la cuota hipotecaria.

PUBLICIDAD