Toda la problemática que ha rodeado a Didi, el apodado ‘Uber chino’, tan solo unos días después se su debut en la bolsa estadounidense, han puesto las exigencias y claves de las tecnológicas sobre la mesa.
Y es que si bien China investiga a Didi por haber cometido graves infracciones en la recopilación y el uso de información personal y ordenó la retirada de la aplicación de las tiendas de aplicaciones chinas hasta que se solucionara, lo cierto es que la regulación y el uso de sus datos está dando de qué hablar en los mercados.
La apuesta por las tecnológicas
Ante esta situación y contexto, donde además la “guerra” comercial entre las empresas de Estados Unidos y China no ha mejorado en exceso con la llegada del demócrata Joe Biden a la Casa Blanca, hemos de comprender que los inversores apuestan por las empresas tecnológicas en un contexto de recuperación post-covid.
Así lo señalaba hace unas horas la última encuesta a los gestores de fondos globales Bank of America (BofA), que pese a revelar que los inversores son mucho menos optimistas ahora en relación al crecimiento económico, los beneficios y la inclinación de la curva de rendimientos incluso llegando a niveles prevacunas, lo cierto es que mantienen sus posiciones largas en acciones tecnológicas y de materias primas.
